Cuando las mayorías fallan

Comparto con ustedes, este articulo publicado por @ElCipayo.

Si hay algo que nos gusta es revisar la historia. Y en estas fechas tan particulares nos reencontramos con este documento (ver video al final del artículo) de aquel 2 de abril de 1982, a propósito de la guerra de Malvinas.

Sí… una plaza colmada de argentinos eufóricos frente a un acontecimiento que sin duda era conmovedor.

Las palabras de Galtieri: “no hemos hecho otra cosa, que interpretar el sentimiento del pueblo argentino” (cualquier parecido con las expresiones del líder populista de vuestra preferencia no es coincidencia).

La multitud exclamando: “el que no salta es un inglés” (los bravos revolucionarios a sueldo de la Campora curiosamente le cantaban lo mismo a Cristina en su acto).

Una plaza que contaba decenas de miles de personas, una plaza que no tenía ni micros ni choris. Sin embargo fueron a vitorear a un dictador porque les prometió un sueño. Y el dictador sintió allí la legitimación de su pueblo por sus actos.

Aunque la misma gente luego le dio vuelta la cara cuando el sueño no se cumplió.

Debemos asumir una realidad incontrastable y políticamente incorrecta: a veces las mayorías también se equivocan.

Y nada peor para un pueblo que un gobierno verticalista que se ampare en ellas.

Es por eso que la legitimidad de un gobierno va más allá del voto, puesto que las mayorías son tan cambiantes como la marea. El extinto 54% que obtuvo el gobierno en el 2011 es otra muestra del error que pueden cometer a veces las mayorías.

Llego el tiempo de madurar y desechar de una vez y para siempre, ese estúpida preferencia por los liderazgos mesiánicos tan propios de las democracias latinoamericanas, que han derivado ya sea en dictaduras militares de derecha o gobiernos populistas de izquierda.

El imperio de la ley y la división de poderes existen precisamente como salvoconducto para la sociedad toda, incluso para los casos en los que la misma sociedad se equivoca. Puesto que es el imperio de la ley y la justicia independiente el sistema que permite proteger tanto a las minorías de las mayorías, como a las mayorías de sí mismas. Cuando un gobierno pretende estar por encima de las leyes, ignorarlas o aplicarlas según su antojo, cuando coopta al poder judicial para que funcione según sus designios, el futuro mismo de la nación está en peligro y sus consecuencias se padecen por muchos, muchos años.

@LuchoBugallo

Artículo publicado en LaMula.

Te invito a leer mi ensayo: “Como convertir una democracia, en una neodictadura”. Una guía para el aspirante a tiano. Podes leerlo y bajarlo en: http://goo.gl/7XlHvQ

Anuncios

Un comentario Agrega el tuyo

  1. David dice:

    Excelente articulo Lucho, saludos!

    Me gusta

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s