El precio del trigo sube, el oficialismo pide intervención y la oposición sale al cruce

La diputada nacional Fernanda Vallejos propuso “desacoplar” los precios domésticos e internacionales para evitar el encarecimiento de los alimentos y su consumo. Desde Juntos por el Cambio, dijeron que es “una burra o mal intencionada”.

Una nueva polémica se suma a la puja entre el Gobierno y la oposición. Esta vez, por el valor de los alimentos. Es que la diputada nacional por la Provincia, Fernanda Vallejos, propuso desacolpar los precios domésticos e internacionales, en medio de la suba internacional del trigo, para evitar el encarecimiento de productos y la caída del consumo.

“El precio internacional del trigo alcanzó su nivel máximo desde octubre/2013 en el mercado de futuros de Chicago: USD 253/ton, un incremento del 50% en 4 meses. En la bolsa de Comercio de Rosario reconocen la fuerte demanda de exportación”, señaló la legisladora del Frente de Todos.

Y añadió: “Como contrapartida, sufrimos el encarecimiento de la harina, el pan y otros derivados. Y la caída, por ej., del consumo de pan. Por eso: la superposición entre la canasta de exportación y la de consumo popular exige políticas que desacoplen los precios domésticos e internacionales”.

“El mayor ingreso de USD, por aumentos de precios y cantidades de productos primarios exportados, es bienvenido. Pero, de ninguna manera, el ciclo alcista de los commodities, que redunda en la mayor rentabilidad que el sector defiende, está x encima de la alimentación del pueblo”, expresó en un hilo de Twitter.

En esta línea, insistió: “No sólo por justicia social, también x racionalidad económica. Nuestra economía crece traccionada por la demanda y por el consumo, no por las exportaciones. Las exportaciones (las divisas) son necesarias para sostener el crecimiento, evitando la restricción externa”.

“Si crecen los precios domésticos de los alimentos, deprimiendo el salario real y el consumo, queda sepultado, también, el crecimiento de la economía y el empleo, que es lo que necesitamos. También implica una intensificación de la puja distributiva y mayor tensión inflacionaria”, finalizó la diputada.

En diálogo con LaTecla.Info, el economista Orlando Ferreres consideró que hay que evitar una intervención del Estado en este sentido, y dejar que el mercado actúe. La inflación, hará el resto del trabajo. 

“La suba de los commodities agrícolas ha venido siempre con una rebaja del dólar con respecto a otras monedas, por la crisis internacional. También pasó en la otra etapa de Cristina Kirchner. Es una repetición de lo mismo, aunque en los últimos días ha bajado el precio del trigo y la soja, sobretodo. Hay un estudio de la bolsa de cereales que indica que no tiene tanta importancia en el costo del producto final”, sentenció el especialista.

No obstante, señaló que , naturalmente, “desde el punto de vista político, si influye. Entiendo la posición política, pero no entiendo es que haya que intervenir en los mercados. Eso genera distorsiones peores. Mi opinión es dejar que esto absorva. La inflación del mes de enero no va a ser tan grande, será 3,5 o 3,7 por ciento. No será mayor que eso. Por lo tanto, dejaría que se lo vaya llevando el mercado y lo dejemos así”. 

Quien subió el tono de la discusión fue el diputado provincial de Juntos por el Cambio, Luciano Bugallo, quien se hizo eco de las declaraciones de Vallejos (a las que accedió por otra vía porque aseguró que lo tiene bloqueado en la red social del pajarito). El también productor agropecuario sentenció: “Hay dos opciones: Vallejos es una burra o una mal intencionada”.

“Vallejos pone el foco solo en la producción agropecuaria con el único objetivo de seguir estigmatizando al campo, responsabilizarlo de la pobreza nacional y cargarle todas las culpas de los fracasos originados por malas decisiones politicas”, aseguró el legislador lilito, en diálogo con este medio.

Y gregó: “Para poner luz en las mentiras de Vallejos, hay que empezar aclarando que el 50% o más del precio de los alimentos en las góndolas de los supermercados, corresponde a impuestos. Si, el ‘Estado presente’ se queda con la mitad de la comida de los argentinos, sobre todo, de los que menos tienen”.

“El resto del costo son gastos de comercialización, industrialización, transporte, alquileres de los comerciantes, sueldos y una menor parte, entre el 10 y 15% es lo que corresponde a los productores que generan la materia prima para que el resto de la cadena funcione y que no falten alimentos en las mesas de los argentinos, genere mano de obra en el interior del país y encima, generemos las divisas que el país necesita”, dijo el diputado provincial.

Además, expresó: “El problema en Argentina no es el costo de los alimentos, sino la pobreza que generan las políticas populistas, que siempre buscan, en el mejor de los casos, resolver un problema en el corto plazo, sin tener en cuenta lo que eso pueda generar en el mediano o largo. Dicho en un ejemplo simple, es comerse la vaca hoy, que debería ser utilizada para generar terneros y vaquillonas para dentro de unos años y así poder tener más producción, más alimentos, tanto para el mercado interno como para poder exportar y generar los dólares que el país necesita. O incluso, tener tanta producción disponible para exportar, que de alguna manera eso pueda subsidiar en parte el consumo interno”.

“Pero no, el cinismo y cortoplacismo kirchnerista, prefiere seguir aplicando ideas ya fracasadas, que lo único que terminan generando son desincentivos a la producción y desabastecimiento. Estas mismas ideas fracasadas son las que llevaron al país con mayores reservas de petróleo, Venezuela, a la mayor crisis económica, social y sanitaria de la historia. El campo en Argentina equivalen a esas reservas petroleras”, añadió Bugallo a LaTecla.Info.

Y finalizó: “Si el gobierno nacional realmente quisiera bajar los costos en los alimentos, tiene en sus manos la herramienta para hacerlo de la noche a la mañana, bajando impuestos. Lo demas, es verso, relato y excusas para seguir metiendo la mano en el bolsillo de los productores, seguir dividiendo la sociedad y lavándose las manos del fracaso social y económico al que nos llevaron”.

Fuente La Tecla